Blog y noticias sobre ingeniería | Structuralia

Cubiertas singulares: forma, función, eficiencia y sostenibilidad

Escrito por Structuralia Blog | 18-mar-2015

Cubiertas singulares: forma, función, eficiencia y sostenibilidad. Admira en este post algunos de los cerramientos superiores más emblemáticos del planeta.

Desde las primeras manifestaciones arquitectónicas hasta las grandes obras de ingeniería, las cubiertas han tenido una función primordial: dar cobijo y ofrecer una respuesta técnica y estructural al cerramiento superior, y una solución aislante adaptada a las condiciones climatológicas del emplazamiento.

Con los avances tecnológicos, la evolución funcional, formal y estética de las cubiertas ha dado lugar a un sinfín de posibilidades y nuevas respuestas. Además de un óptimo comportamiento térmico, acústico, hidrófugo y estructural, han cobrado protagonismo y multiplicado sus funciones volviéndose, según el caso, más ecológicas, de uso público, energéticamente eficientes, de grandes luces, transparentes, ligeras. Superando la envolvente y explotando al máximo su potencial, se integran al paisaje, reducen el impacto ambiental, expresan nuevas morfologías y, muchas veces, generan espacios en sí mismas.

  

Algunos ejemplos destacados con cubiertas singulares son el Museo de Historia de la Vendée, en Francia, cuya cubierta verde integrada al paisaje resuelve su función aislante e impermeabilizante con una apuesta respetuosa y sostenible.

Entre las energéticamente eficientes destacan el estadio de Toyo Ito en Taiwán, cubierto por 8.844 paneles fotovoltaicos, que genera energía para el consumo del edificio y cede el excedente a la red eléctrica; y el Estadio Olímpico de Pekín, de Herzog & De Meuron, cuya continuidad entre cerramiento lateral y superior genera una envolvente con un avanzado sistema de reciclaje de agua y recolección de aire frío y caliente.

Dos cubiertas transitables que ganan espacio de uso a la vez que aprovechan las vistas de la ciudad son la terraza Sky Park en Singapur, un parque a cielo abierto con piscina, zona de ocio, observatorio y jardín arbolado a 200 metros de altura; y el Namba Park de Japón, sobre un edificio de oficinas a 120 metros con anfiteatro, huerto urbano y mirador en pleno centro de Osaka.