Guía de instalación eléctrica en una vivienda

26/02/2025
Eloisa.González

Índice de contenidos

La instalación eléctrica en viviendas es el conjunto de sistemas que permite distribuir la energía eléctrica desde la red de distribución hasta los distintos puntos de consumo del inmueble. Su diseño debe garantizar seguridad, eficiencia y correcto funcionamiento conforme al Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT).

En España, el marco regulador es el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT). En Latinoamérica, cada país dispone de su propio reglamento eléctrico (RETIE en Colombia, NOM-001-SEDE-2012 en México, IRAM/AEA en Argentina, NCh en Chile, entre otros) , pero todos comparten principios comunes: protección contra sobrecargas, control de fugas de corriente, correcta distribución de circuitos independientes y dimensionado adecuado de la potencia instalada.

Si quieres entender cómo se estructura una instalación eléctrica doméstica, qué elementos la componen y cómo se dimensiona correctamente bajo criterios técnicos internacionales, este es tu artículo.

¿Qué debes saber de las instalaciones eléctricas?

Toda instalación eléctrica de la vivienda debe cumplir tres principios técnicos universales:

  • Protección de personas frente a contactos directos e indirectos.
  • Protección contra sobrecarga y cortocircuitos.
  • Garantía de correcto funcionamiento del conjunto de circuitos eléctricos.

En el caso de España, la ITC-BT-25 establece los requisitos mínimos para instalaciones interiores en viviendas.

En Latinoamérica, aunque las normativas varían por país, los criterios fundamentales son equivalentes:

  • Definición de grados o niveles de electrificación.
  • División en circuitos independientes.
  • Protección mediante interruptores magnetotérmicos.
  • Protección diferencial frente a fugas de corriente.
  • Limitación de sobrecargas.

Una instalación eléctrica doméstica que no respete estos criterios compromete la seguridad y puede resultar técnicamente inviable o legamente inválida.

Además del cumplimiento reglamentario, es recomendable aplicar buenas prácticas profesionales, como promueve la Federación Nacional de Empresas de Instalaciones Elécticas en España.

Grados de electrificación: delimitando la electrificación básica y elevada

Al iniciar el diseño de una Instalación eléctrica en una vivienda, la primera decisión técnica crucial es determinar el Grado de Electrificación. Este grado depende de la superficie total de la vivienda, la previsión de uso de aparatos eléctricos y la estimación de la demanda simultánea de potencia.

Se establece la Electrificación Básica (EB) como el mínimo exigido por el REBT, aplicable a viviendas con superficies inferiores a 160 m2 y sin una previsión de uso intensivo de aparatos de alto consumo. Para este grado, la potencia mínima prevista es de 5.750 W (25A).

Por otro lado, la Electrificación Elevada (EE) es obligatoria no solo para viviendas que superen los 160 m2 de superficie, sino también para aquellas que, independientemente de su tamaño, prevean la instalación de sistemas de alto consumo, como una secadora independiente, sistemas de calefacción o aire acondicionado centralizados. En este caso, la instalación eléctrica doméstica debe prever un mínimo de 9.200 W (40A). Un criterio definitorio es que la simple necesidad de instalar un circuito adicional más allá de los cinco básicos obligatorios eleva automáticamente el grado a EE.

Partes de una instalación eléctrica

Desde el punto de vista técnico, la instalación se divide en dos grandes bloques:

  • Instalación eléctrica de enlace (desde la red pública hasta la vivienda).
  • Instalación eléctrica de interior (distribución interna).

Instalación eléctrica de enlace

Es el tramo que conecta la red de distribución con la instalación interior del inmueble.

Incluye:

  • Acometida.
  • Elementos de protección general.
  • Medidor o contador.
  • Derivación individual hacia el cuadro eléctrico.

Su función es transportar la energía eléctrica de forma segura hasta el sistema de mando y protección principal.

Luz de compañia

Es el punto de entrega de la energía eléctrica por parte de la empresa distribuidora. Aquí se ubica el medidor que registra el consumo energético.

Ejemplo práctico

Imagina el armario metálico o nicho que suele estar en la fachada de una casa unifamiliar o en el cuarto de contadores de un edificio. Dentro está el medidor (contador) digital. Ese aparato es el ejemplo perfecto: es donde la empresa «suelta» la energía y mide cuánto te va a cobrar.

Luz nexo

Es la conexión entre el medidor y el cuadro eléctrico interior, permitiendo la transición de la corriente eléctrica hacia los sistemas de mando y protección.

Ejemplo práctico

En un bloque de pisos, es el conjunto de cables que suben por el conducto central del edificio (la canalización) desde el cuarto de contadores en la planta baja hasta la puerta de tu departamento. No ves estos cables porque van por dentro de la pared, pero son los encargados de llevar la electricidad específicamente a tu hogar.

Luz para el punto final

Representa el punto donde la instalación de enlace se integra con la instalación eléctrica interior, normalmente en el cuadro eléctrico principal.

Ejemplo práctico

Es la caja de interruptores (los «automáticos» o «breaker») que suele estar justo detrás de la puerta de entrada de tu casa. Cuando «salta la luz» porque conectaste demasiados aparatos, es aquí donde vas a subir la palanca. Es el punto donde termina la instalación de la calle y empieza la instalación interna de tus habitaciones.

Instalación eléctrica de interior

Es el conjunto de circuitos eléctricos que distribuyen la energía dentro de la vivienda.

Incluye:

  • Cuadro eléctrico.
  • Conductores.
  • Tomas de corriente.
  • Puntos de iluminación.
  • Dispositivos de mando y protección.

Circuitos independientes de la vivienda

La división en circuitos independientes es un principio técnico universal. En el modelo del REBT (España), la electrificación básica establece cinco circuitos mínimos:

  • C1 – Iluminación (PIA 10 A).
  • C2 – Tomas de uso general (PIA 16 A).
  • C3 – Cocina y horno (PIA 25 A).
  • C4 – Lavadora, lavavajillas y termo eléctrico (PIA 20 A).
  • C5 – Tomas en zonas húmedas y auxiliares de cocina (PIA 16 A).

En LATAM, aunque la nomenclatura puede variar, la segmentación funcional es equivalente: iluminación, tomas generales y circuitos dedicados de alta potencia.

Cuando la demanda lo exige, se incorporan circuitos adicionales para climatización, secadoras, calefacción eléctrica o automatización.

Hombre arreglando un calentador eléctrico

Cableado de la instalación eléctrica interior

El dimensionado del conductor debe realizarse conforme a:

  • Intensidad nominal del circuito.
  • Longitud del tramo.
  • Caída de tensión admisible.
  • Sistema de puesta a tierra.

En el modelo REBT, el circuito de iluminación (C1) está limitado a un máximo de 30 luminarias. Además, cada interruptor diferencial puede proteger un máximo de cinco circuitos independientes.

Estos criterios técnicos tienen equivalentes en las normativas latinoamericanas, aunque los valores específicos pueden variar.

Grados de electrificación de la vivienda

El concepto de grado de electrificación responde a la previsión de potencia instalada. En España:

  • Electrificación Básica (EB) → 5.750 W (25 A).
  • Electrificación Elevada (EE) → 9.200 W (40 A).

En Latinoamérica, aunque no siempre se utiliza la misma denominación, el dimensionado por demanda simultánea y superficie es igualmente obligatorio.

La incorporación de circuitos adicionales o equipos de alto consumo obliga a recalcular la potencia prevista y el dimensionado del cuadro eléctrico.

Esquemas de instalaciones eléctricas

El esquema unifilar del cuadro eléctrico permite representar:

  • Interruptor general.
  • Interruptor diferencial.
  • Protección contra sobretensiones.
  • Interruptores magnetotérmicos por circuito.
Puede ver el  esquema detallado del cuadro eléctrico completo aquí: Esquema del cuadro electrico de la vivienda  

La representación gráfica es esencial para inspección, mantenimiento y ampliaciones futuras.

Circuitos básicos de la vivienda

Cada circuito dispone de protección magnetotérmica específica. En el modelo REBT, cada interruptor diferencial puede proteger un máximo de cinco circuitos. Si se superan, deben instalarse diferenciales adicionales para evitar que una fuga deje sin suministro toda la vivienda.

Este principio de selectividad y sectorización es común en los reglamentos técnicos de Latinoamérica.

Verificación y certificación

Una vez finalizada la ejecución, la instalación eléctrica en una vivienda debe someterse a una verificación técnica rigurosa. El objetivo es garantizar el correcto funcionamiento y el cumplimiento normativo conforme al reglamento aplicable en cada país.

Entre las comprobaciones obligatorias se incluyen:

  • Medición de la resistencia de puesta a tierra.
  • Verificación de la continuidad del conductor de protección.
  • Ensayo de sensibilidad y disparo del interruptor diferencial.
  • Comprobación de la actuación de los interruptores magnetotérmicos frente a sobreintensidades.

El profesional instalador tiene la obligación de conocer al detalle cada una de las Instrucciones Técnicas Complementarias (ITC), dado que especifican parámetros críticos, desde las secciones mínimas de los conductores hasta la dotación mínima de puntos de energía eléctrica por estancia.

Una instalación eléctrica doméstica que no cumpla con estos preceptos normativos se considera insegura e ilegal, poniendo en riesgo tanto el patrimonio como, lo más importante, la vida de los usuarios al comprometer el correcto funcionamiento de los sistemas de protección esenciales.

Para cumplir con la normativa es adecuado contar con personal cualificado que disponga del Certificado de Baja Tensión (Carnet de instalador eléctrico).

En España, el proceso culmina con la emisión del Certificado de Instalación (Boletín) por parte de un instalador autorizado. En Latinoamérica, aunque la denominación varía según el país, el principio es el mismo: solo un profesional habilitado puede certificar legalmente la instalación eléctrica.

Conclusión

La instalación eléctrica en una vivienda constituye un sistema técnico regulado que exige conocimiento normativo, capacidad de cálculo y dominio de los dispositivos de mando y protección. El correcto dimensionado de los circuitos independientes, la adecuada configuración del cuadro eléctrico y la verificación conforme a reglamento son elementos determinantes para garantizar seguridad, legalidad y continuidad del suministro.

El ejercicio profesional en baja tensión no admite improvisación. La normativa establece requisitos precisos en materia de secciones de conductores, protección diferencial, previsión de potencia y certificación final. Por ello, para llevar a cabo una instalación eléctrica completa en una vivienda es imprescindible contar con la habilitación correspondiente como instalador autorizado.

Si deseas obtener el Carnet de Instalador Eléctrico y prepararte con garantías para superar el examen oficial, puedes ampliar tu formación mediante la Certificación en Instalaciones de Baja Tensión (Curso de Preparación + Examen Oficial).

La formación especializada en baja tensión no solo permite cumplir los requisitos legales, sino que consolida competencias técnicas fundamentales para ejercer con rigor profesional en el sector eléctrico, tanto en España como en Latinoamérica.

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