El sistema de aislamiento térmico exterior se ha convertido en una herramienta clave en la edificación sostenible, destacando por su flexibilidad en la construcción de edificios. En los últimos años, su difusión ha aumentado exponencialmente debido a la creciente necesidad de reducir el impacto ambiental proveniente de la ineficiencia energética de los edificios. La construcción sostenible busca minimizar el consumo de energía y las emisiones de carbono a la atmósfera, y este sistema representa una solución eficaz para lograrlo.
¿Qué es el sistema de aislamiento térmico exterior (SATE)?
El sistema de aislamiento térmico exterior o SATE es una técnica de construcción que consiste en aplicar una capa de material aislante en la parte exterior de las fachadas de los edificios nuevos o existentes. Este sistema está compuesto por varias capas: una capa aislante (que puede ser de poliestireno expandido, lana mineral, o espuma de poliuretano), una capa de refuerzo que incluye una malla de fibra de vidrio, y finalmente una capa de acabado que protege y da su aspecto final a la fachada. Estos materiales trabajan en conjunto para mejorar la eficiencia energética del edificio al minimizar las pérdidas de calor en invierno y el sobrecalentamiento en verano.

Ventajas del sistema de aislamiento térmico exterior
El sistema de aislamiento térmico exterior presenta múltiples ventajas en comparación con los métodos tradicionales de aislamiento. En términos técnicos, una de las ventajas más importantes es la reducción de la transmisión térmica. El valor de transmisión térmica, también conocido como coeficiente de transferencia de calor o U-Value, es un índice crucial en la evaluación de la eficiencia energética de un edificio. Con la aplicación de SATE, los edificios pueden llegar a valores de transmisión térmica tan bajos como 0,15 W/m²K, lo que es una mejora significativa respecto a los valores comunes de los edificios con aislamiento convencional, que rondan los 0,3 W/m²K.
Desde una perspectiva económica, esta mejora en la transmisión térmica implica un considerable ahorro energético. Según estudios recientes, los edificios que emplean sistemas de aislamiento térmico exterior pueden reducir su consumo energético en hasta un 40%. Esto se refleja directamente en una bajada en los costos de calefacción y refrigeración, lo que a largo plazo justifica la inversión inicial en este tipo de aislamiento. Además, el uso de SATE puede contribuir a la prolongación de la vida útil de los materiales de construcción, al proteger las fachadas de las agresiones climáticas, postergando la necesidad de mantenimiento.
Consideraciones para la implementación del SATE
A la hora de escoger el sistema de aislamiento térmico exterior como solución en nuestros proyectos, es fundamental considerar varios aspectos técnicos y prácticos. En primer lugar, la elección del material aislante es importantísima; dependiendo del clima y las condiciones específicas del edificio, se deberá optar por materiales con propiedades térmicas, acústicas, y de resistencia al fuego adecuadas. Por ejemplo, en zonas con altas exigencias térmicas, la lana mineral puede ser preferible debido a su baja conductividad térmica y alta resistencia al fuego.
Otro aspecto a considerar es la compatibilidad del SATE con la estructura existente del edificio. No todos los edificios son óptimos para la instalación de un sistema de aislamiento térmico exterior sin antes realizar ajustes. Es primordial realizar un estudio preliminar para conocer la capacidad de la fachada para soportar el peso adicional y para garantizar que la instalación no perjudique la ventilación y la humedad en el interior del edificio.
Finalmente, es importante tener en cuenta las normativas locales y las certificaciones energéticas. El cumplimiento de estas regulaciones no solo garantiza la seguridad y eficiencia del sistema, sino que también puede ofrecer beneficios fiscales y acceder a subvenciones destinadas a la mejora de la eficiencia energética en la construcción.

El sistema de aislamiento térmico exterior se presenta como una solución efectiva y sostenible para mejorar la eficiencia energética en los edificios. Sin embargo, su correcta implementación requiere de un conocimiento profundo y actualizado sobre materiales, técnicas y normativas. Como arquitectos e ingenieros, es vital que continuemos nuestra formación y especialización en estos temas, para contribuir al desarrollo de una sociedad más sostenible. Para ello, invitamos a todos los profesionales del sector a explorar el catálogo de cursos y maestrías online que ofrece Structuralia, en particular el Máster en Ahorro Energético y Sostenibilidad en la Edificación, que proporciona las herramientas necesarias para liderar en el ámbito de la construcción sostenible.